LA BATALLA DEL AGUA
El 3 de julio de 1974 Polonia y Alemania, tras un tremendo aguacero, se jugaron el pase a la final del Mundial del 74 en un terreno más parecido a una piscina que a un campo de fútbol. Alemania se clasificó como primera de grupo tras vencer por 1-0. Quizá la técnica que desplegaron los polacos a lo largo de todo el torneo no pudo aflorar en esas circunstancias y los alemanes salieron beneficiados con las adversas condiciones en las que disputó el choque, que pasó a la historia, por cierto, como "la batalla del agua".







